{"id":625,"date":"2022-08-21T12:06:39","date_gmt":"2022-08-21T12:06:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.valbuena.es\/?p=625"},"modified":"2022-09-16T13:11:49","modified_gmt":"2022-09-16T13:11:49","slug":"enrique-sanchez-leon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.valbuena.es\/?p=625","title":{"rendered":"ENRIQUE S\u00c1NCHEZ DE LE\u00d3N"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" class=\"wp-image-626 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.valbuena.es\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Enrique-S\u00e1nchez-de-Le\u00f3n-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"662\" height=\"373\" srcset=\"https:\/\/www.valbuena.es\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Enrique-S\u00e1nchez-de-Le\u00f3n-300x169.jpg 300w, https:\/\/www.valbuena.es\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Enrique-S\u00e1nchez-de-Le\u00f3n-768x432.jpg 768w, https:\/\/www.valbuena.es\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Enrique-S\u00e1nchez-de-Le\u00f3n-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/www.valbuena.es\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Enrique-S\u00e1nchez-de-Le\u00f3n-1080x608.jpg 1080w, https:\/\/www.valbuena.es\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/Enrique-S\u00e1nchez-de-Le\u00f3n.jpg 1706w\" sizes=\"(max-width: 662px) 100vw, 662px\" \/><\/p>\n<p><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Acaba de presentarse un estudio sobre Enrique S\u00e1nchez de Le\u00f3n. No he tenido ocasi\u00f3n de hojear ejemplar alguno, pero, gracias a la cacharrer\u00eda digital del momento y, por supuesto, a la diligencia de, tomen aire, la Real Sociedad Econ\u00f3mica Extreme\u00f1a de Amigos del Pa\u00eds de Badajoz, he podido seguir el acto de su presentaci\u00f3n en tan ilustre casa. Dir\u00e9 tambi\u00e9n, para no faltar a las debidas gratitudes, que su redacci\u00f3n fue promovida y su publicaci\u00f3n costeada por la Fundaci\u00f3n Caja Badajoz.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Y al pan. A Enrique S\u00e1nchez de Le\u00f3n. En palabras del presidente de la tal fundaci\u00f3n, Emilio V\u00e1zquez, <em>\u201cuno de los nuestros\u201d<\/em>. Uno de los nuestros que no ha renunciado a seguir si\u00e9ndolo. Extreme\u00f1o al que los trienios de la di\u00e1spora no le han hecho olvidar ni la tierra de su nacencia y primera juventud, ni sus interrogantes pendientes. Sin duda, a Enrique S\u00e1nchez de Le\u00f3n el relumbr\u00f3n en la Historia se lo ha dado su destacada intervenci\u00f3n en eso que llamamos la Transici\u00f3n. <em>\u201cDe la ley a la ley\u201d<\/em>, en palabras de Torcuato Fern\u00e1ndez Miranda. Para hacerlo posible eran necesarios ellos, hombres de Estado con altura de miras. Entre el b\u00fanker y la revoluci\u00f3n: la reforma. Y lo hicieron posible. Quiz\u00e1, y fundamentalmente, porque as\u00ed lo quiso el pueblo espa\u00f1ol. Pero sin ellos, sin los pontoneros de la reforma, sin sus muchos m\u00e9ritos, no hubiera sido posible. Dicho lo cual, a d\u00eda de hoy, y entre nosotros, de Enrique S\u00e1nchez de Le\u00f3n interesa recuperar su paso por el regionalismo extreme\u00f1o. Enrique ha escrito mucho sobre cuestiones jur\u00eddicas, pero ha reservado para Extremadura sus p\u00e1ginas de creaci\u00f3n. Y me consta que desde Madrid sigue atento a cuanto en esta tierra ocurre y se publica. En eso no deja de sufrir el desarraigo de todos cuantos son (somos) emigrantes. Tratando de o\u00edr a Extremadura, la callada. Porque, tal y como tiene dicho el propio S\u00e1nchez de Le\u00f3n, desde fuera solo se oye un profundo silencio. Extremadura entre el agravio y la decepci\u00f3n. \u00bfEs posible el regionalismo en Extremadura?<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Lo que no admite duda es que Enrique S\u00e1nchez de Le\u00f3n gan\u00f3 por dos veces las elecciones en Extremadura. Por dos veces derrot\u00f3 a las izquierdas en una regi\u00f3n donde eso tiene su m\u00e9rito (y su castigo). Pero para hacerlo tuvo que aparcar el regionalismo. Los intentos posteriores de resucitar una opci\u00f3n electoral regionalista han obtenido resultados enclenques. La flor de jara, como si estuviera maldita, marchita en los despachos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En estos a\u00f1os, lo m\u00e1s parecido a un caudillo regionalista que ha tenido esta tierra se llama Juan Carlos Rodr\u00edguez Ibarra. El \u00fanico que, desde la atalaya privilegiada de su cargo, con voz tronante, ha roto nuestra modorra de siglos. Se dir\u00eda, en afortunad\u00edsima met\u00e1fora de Feliciano Correa, que la bicicleta de Ibarra funcionaba con dos cadenas: la del socialismo y la del regionalismo. En gran medida los dos, Enrique S\u00e1nchez de Le\u00f3n y Juan Carlos Rodr\u00edguez Ibarra, son hijos su tiempo, sus aspiraciones son las de su generaci\u00f3n, pero, por un motivo o por otro, los dos tuvieron que renunciar a los anhelos del regionalismo. Y con ellos, todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00bfEs posible que Extremadura tenga voz propia en Espa\u00f1a? Ahora que los tiempos son otros, convendr\u00eda volver a los viejos empe\u00f1os. El regionalismo puede que sea una herramienta en desuso, pero no es una herramienta rota. \u00a1\u00d3igase el alma extreme\u00f1a en la construcci\u00f3n moral de Espa\u00f1a! Si los extreme\u00f1os han sabido triunfar, dentro y fuera, en todo tipo de quehaceres, \u00bfpor qu\u00e9 Extremadura ha de perpetuarse en la indolencia?<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Jos\u00e9 Juli\u00e1n Barriga, Felipe Lorenzana, Manuel Soriano, Feliciano Correa y el propio Enrique S\u00e1nchez de Le\u00f3n son los autores de esta obra que barrunto interesante. Ya saben, edita la Fundaci\u00f3n Caja Badajoz. Si consiguen un ejemplar no dejen de leerlo (pero, por favor, recuerden reservar uno, aunque sea el \u00faltimo, para m\u00ed).<\/p>\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La flor de jara marchita en los despachos&#8230; <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":626,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_genesis_hide_title":false,"_genesis_hide_breadcrumbs":false,"_genesis_hide_singular_image":false,"_genesis_hide_footer_widgets":false,"_genesis_custom_body_class":"","_genesis_custom_post_class":"","_genesis_layout":""},"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.valbuena.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/625"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.valbuena.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.valbuena.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.valbuena.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.valbuena.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=625"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.valbuena.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/625\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":645,"href":"https:\/\/www.valbuena.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/625\/revisions\/645"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.valbuena.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/626"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.valbuena.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=625"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.valbuena.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=625"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.valbuena.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=625"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}